Consejos para entrenar a tu perro

Tener un perro bien educado ayuda a mantenerlo a salvo, es tan sencillo como contratar luz para tu hogar. Si permite que el suyo salga sin correa, o tiende a salir corriendo de la casa cuando se abre la puerta, es imperativo que regrese cuando lo llamen. Mantener a su perro alejado de un automóvil o un animal agresivo podría salvarle la vida.

Los perros con buenos modales también son buenos vecinos. No debes permitir que el tuyo muestre un entusiasmo desenfrenado a un niño que teme a los perros, o a un vecino anciano inestable sobre sus pies.

¿Cuándo deberías comenzar a entrenar? 

Para un cachorro de menos de tres meses, debe comenzar de inmediato con un entrenamiento muy ligero. Comience con el entrenamiento para ir al baño y las reglas básicas del hogar, como dónde duerme, dónde debe quedarse durante las comidas, en qué habitaciones se le permite entrar, si se le permite sentarse en el sofá, etc.

Una vez que un perro tiene alrededor de tres o cuatro meses de edad, tiene una capacidad de atención lo suficientemente larga como para comenzar a aprender comandos básicos. Si bien puedes enseñarle nuevos trucos a un perro viejo, siempre es más fácil enseñar un nuevo comando que romper un viejo hábito. El entrenamiento envía un mensaje de que eres el líder de la manada. También es una forma maravillosa de vincularse.

Antes de comenzar, adquiera las herramientas que necesitará. Su veterinario puede ser un buen recurso para recomendar un collar y correa de entrenamiento adecuados que tengan en cuenta el tamaño y el peso de su perro. También necesitará un suministro de pequeños obsequios que puede guardar en su bolsillo. Raro es el perro que no está motivado por algo bueno para comer.

Los comandos básicos que todo perro debe aprender (en este orden) son: Stop, sentarse, dormir y venir.

Stop: Con la energía a mil, es muy común que un perro no encuentre tranquilidad y todo lo quiera morder o siempre quiere jugar, con el comando Stop, el perro aprenderá a entender a quedarse quieto cuando se le ordene. Dispensa golosinas y refuerzo positivo cuando se quede tranquilo. Si no logra dominarlo de inmediato, hablale a su altura, intenta agacharte y comience de nuevo.

Siéntese: simplemente sostenga una golosina hacia la parte posterior de su cabeza mientras dice «Siéntese» con el nombre del perro. La mayoría de los perros se sientan automáticamente. Si tu perro no lo hace, toca ligeramente su trasero mientras emites la orden. Luego trata y elogia.

Dormir: Esto es especialmente cuando el perro debe aprender a dormir en su camita. O también cuando hace algo negativo y se castiga enviando a dormir. Lo importante será que cada vez que le mandes a dormir, señales con claridad, a dónde debe dirigirse.

Venga: engancha una correa no retráctil de al menos seis pies de largo a tu perro en la posición «Siéntate». Tire suavemente mientras dice «Ven», y el nombre del perro con una voz emocionada y feliz. Cuando el perro venga y se siente frente a ti, báñalo con elogios y dale un regalo.

Más consejos del entrenador de perros:

  • Para evitar confundir al perro, diga la misma palabra corta y su nombre con cada comando cada vez.
  • Mantenga breves las sesiones de entrenamiento. La capacidad de atención de un perro es corta.
  • Para los comandos básicos, entrene 3-5 veces al día, y cada sesión no durará más de 10 o 15 minutos.
  • Recuerda que tu perro quiere agradar. Él responderá a los elogios y evitará el castigo. La paciencia, la práctica y los montones de amor contribuyen en gran medida a convertir a una mascota no entrenada en un perro leal y receptivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *